Tic Toc

Tal vez es mi mente la que corre a prisa
y piensa cosas que no debe,
o pensamos demasiado diferente,
yo en nosotros y tú, en sus falsas caricias.

Tic toc, tic toc, hace mi corazón,
y mira que siente morir al pensarte lejos
pero tiene sus alas bien puestas en el suelo
pues sabe de sobra cuanto es su valor.

Por ahora callo, me río, te escucho, te abrazo,
te miro, pienso y me pregunto en silencio,
¿si le importo haría lo que fuese necesario
o realmente debo otorgarle al tiempo, tiempo?

Si eres tú a quien amo, si Dios me regaló tus días
qué diablos me importa el ayer y su mal.
Hoy todo es olvido porque te tengo, porque estas,
hoy es mejor tu boca que toda traición en mi vida.

No me dejes ir, no pierdas de vista mi sonrisa.
Cree como yo que en la guerra y en el amor todo se vale.
No dejes que consuma este amor ese coraje
porque te esperaré, pero no será toda la vida.

Tic toc, suena en el aire de mi tiempo
acompañado de dudas, acompañado de besos
y este ciclo que no me ayuda,
Tic toc, dicen mis lágrimas en silencio.

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Prefiero Soñar

Prefiero soñar que vivir de la esperanza. Los sueños me salvan de un disparo en la cabeza, la esperanza me acerca más a la pólvora.

Sabor desquiciado de naranjas

Pruebo otra vez tu sabor desquiciado de naranjas y me relamo los labios
pa’ llenarme de la sangre que dejas con el filo de la navaja de tu beso oxidado
que sabe a vida,
pero una vida que apesta a azufre,
pero sigue siendo vida, luego te acostumbras a su olor y lo inhalas,
lo inhalas tanto que te destituye el oxígeno y lo respiras tan normal
haciendo de su humo la rutina de tu alma y camuflajeando tu cuerpo de colores
para que el mundo entero no sepa que vas muriendo de sonrisas que duelen
porque la vida te agarró a patadas,
porque tú mismo te agarraste a golpes con ella y nadie sale vivo de sus garras,
porque ella es cerebro, porque ella es libros, es la misma poesía endiosada,
ella es la droga del café y su aroma, ella es la muerte cuando se te apetece,
y la vida cuando se te antoja.

Mientras, me rio contigo

Si es para bien o para mal la vida ya me lo dejará saber, y la intuición también, pero a esa no la quiero escuchar
porque se une con la razón y me duermen el corazón
dejando flotar un supuesto “es por tu bien”.
Y joder, que no quiero velar por mi bien,
quiero un mal amor y sacarlo de su error,
de ese mito de que es mejor esconder bajo las pieles el amor
porque si no te come vivo.
Y eso quiero, que me comas pero a besos.
Eso quiero, comerte a pasión,
y llorar si es necesario cuando ese adiós que me grita la intuición “va a llegar”,
llegue, pero mientras, me rio contigo.

Patéticamente Hermosa

Claro q tengo miedo, no veo por qué no tenerlo,
si cuando me besaron
me dejaron tirada en el suelo
pensando en su abrazo
y lo peor, querer que me abrazara de nuevo.
Pensando en su cuerpo,
en sus ojos embusteros en los que aún creo.

Y no sabes que duro fue reponerme
después de tantas lágrimas de encierro,
de tanto reír sin querer hacerlo.
No sabes lo frágil que me vi y que patética,
porque así es la vida cuando te enamoras,
patéticamente hermosa,
patéticamente hermosa.

Entiéndeme tú

No me mires de esa forma tan llena de odio, tan llena de dolor.
Te advertí que sería por mi
que no dejaría de llorar tu corazón.
Sí, reconozco que me hace falta sensibilidad para el amor.

“Puede que hoy te quiera, mañana tal vez,
no te acerques que vas a perder.”
Fueron mis palabras, pero decidiste arriesgarte,
y ahí estás, sin aire en el alma.

Conmigo nada es fácil, ni yo me entiendo,
odio la soledad y a la vez la prefiero.

Sé que es imprudente mi caráter, egocéntrico de por si,
volátil de naturaleza, que no le interesa asumir
lágrimas que no sean las suyas, y esas las esconde al reír.

Sabes de sobra que puedo ser capaz de herir tu corazón
dejando salir algún gesto amargo de mis sombrías heridas
y al saberme culpable no esperes un perdón que te de vida.

Puedo estar bien y al rato no,
entiéndeme tú, pues no puedo yo.

Si me abandonas te odiaré, mas si te quedas me aburrirás.
Te pido con la prudencia que no me distingue,
que se vuela con este vino, quierete y por mi no te arruines.

Sabes, el dolor puede causar que midas la vida
a base de las cuerdas flojas que desafinan
la alegría, sustituyendo los pétalos por las espinas.

No me ames por favor
si no quieres padecer de ese dolor.

Conozco de llanos que llevan a la amargura disfrazados de mar,
de una sonrisa que pruebas y al final
quedas flotando en sus secuelas.

El alma mía solo sabe de soledad
y solo soledad te puede entregar.

No puedo darte amor cuando perdí su rastro
tras desamores que a este corazón le dieron
un blindaje de hielo con un falso pasaporte al cielo.

No me culpes que basta con mis reproches
y ya deja de mirarme con tu mirada asustada
que se refugia en mis alas hartas de estar cansadas.

Entiéndeme tú
que yo me pierdo en mi propio blues.

Me pierdo al buscar la llama que acose mi piel,
que me deje sin aire, que arrebate en un beso,
pero del bueno,
la nada que se llevó la ilusión cuando amé sin miedo.

Cuando me dijo “puede que hoy te quiera, mañana tal vez,
no me ames, que vas a perder”.
Y perdí mi alma
en su inentendible forma de querer.

Entiende cuando te pido que salgas de mi vida,
pues te quiero conmigo y estoy herida.

Prosigue tu camino que ese árbol del amor en mi se secó.
Guardé sus frutos en bolsillos deshilados
y se pudrieron en los llanos que se disfrazaron de mar.

No intentes más darme luz porque es ella
por la que intento anular de mi piel  sus huellas
pero convencidas me recuerdan, que al quererte, tu luz apagaré.

Entiéndeme tú, pues no consigo hacerlo yo
y vete antes de que deje sin vida tu corazón.